2019

Ya basta de ser falsos positivos

Querer ser optimistas y felices ante a la vitrina del mundo que nos brindan las redes sociales nos está llevando al borde del fracaso emocional. Nos hemos convertido en una pantalla llena de colores ficticios, mal mezclados o impuestos, vivimos llenos de una felicidad que solo existe ante lo que queremos presentar y no bajo lo que realmente vivimos.
Tenemos una sobre abundancia interior que entra en contradicción con nuestra realidad y con nuestro comportamiento ante los demás. Ser seres humanos positivos es una decisión, es un estilo de vida, en lo que intervienen muchos factores, que comienza desde adentro hacia afuera y no viceversa. No depende de nada, ni de nadie, es interno y sale desde nuestra esencia. Siento que las redes sociales están saturadas de frases y citas de grandes pensadores que solo nos sirven para adornar nuestro “feed” en Facebook o Instagram, o tratar de hacer opinión ante cualquier situación en Twitter, basándonos en las ideas de otros y no en las nuestras. No es necesario saber de todo, ni opinar de todos los temas.
Lo peor de esto es que, en la mayoría de los casos, lo que escribimos no corresponde con nuestra conducta habitual, porque muchos de nosotros existimos bajo la incoherencia, y es que se hace muy difícil hacer lo que no sentimos, solo por aparentar o ser tendencia. Esto se da con mucha frecuencia en personas, pero también la discordancia se vive en instituciones y empresas. No tocaré lo colectivo, prefiero verlo desde lo personal, porque a todos nos toca. Estamos centrados en nuestra forma de comunicar lo que queremos vender y no en lo que somos, y esto a su vez está creando seres humanos desconectados de su realidad, que viven bajo un exceso de pensamientos falsos positivos cargados de felicidad, que no es real, que más que todo es presión social, y esto nos está conduciendo a querer ser lo que no somos y vivir otras vidas y no la nuestra.
¡Todos somos superhéroes! Sin embargo, caerse, llorar, perder, fracasar, amar, que nos dejen solos, que no tengamos dinero, son síntomas normales que en algún momento de nuestra vida hemos vivido. ¿Por qué querer ocultar que no siempre las cosas no salen como las planeamos? ¡Basta de mostrar lo que no somos, ni de predicar lo que no aplicamos a través de fotos arregladitas y sonrisas fingidas! ¡Somos más que eso! Nos estamos encerrando en una burbuja que tiene un único camino: mostrar, exhibir y presumir…
Olvidando que con conocernos y aceptarnos obtenemos libertad. No todos nacimos para ser exitosos, famosos y ricos en dinero. Miremos las grandes producciones cinematográficas, hay de todo, protagonistas, coprotagonistas, héroes, villanos,
asistentes y simples actores. ¡Así es la vida! Soy una promotora de la realización personal, creo en esa búsqueda de conocimiento que nos lleva al crecimiento y a la construcción de lo que aspiramos a ser, pero no dejo de reconocer que siempre tendremos personas que estarán  delante y detrás de nosotros, por lo que vivir no es competir, por lo que  debemos de entender que no todos tenemos una misión o un propósito en la vida, que eso es lo ideal, y será diferente si lo encontramos, pero si no, no pasa nada, y debemos seguir con nuestra vida y ser felices.
Hemos olvidado que éxito es un palabra a la que cada quien le pone un traje y esto es individual. El escenario es, trabajar, para así alcanzar nuestras metas y realizar nuestros sueños, no hay necesidad de fingir, ni sobreactuar, porque si algo siempre sale, es la verdad. Dejemos de promover que somos seres de pensamientos falsos positivos llenos de felicidad, que no nos hemos caído nunca y volvamos a vivir nuestra vida y les aseguro que lo proyectarán hacia fuera sin forzarlo.

25 de enero