¡Soy del equipo mujeres pulpo!

Ana Mercy Otáñez
amercy@gmail.com

Soy del equipo “mujeres pulpo” y como yo, hay miles de mujeres. Crecí en un hogar de pueblo, pero no en una familia anticuada o de las de antes, donde el padre tenía la responsabilidad de la manutención del hogar y la madre cargaba con el trabajo de la casa y la crianza de los hijos. Creo que desde ahí nació mi visión de todo. Desde que tengo uso de razón, mi madre trabajó en el mundo del comercio y poco a poco se abrió paso en el mismo, convirtiéndose en una micro empresaria. Desde entonces he tenido grandes ambiciones laborales y anhelados sueños de mujer. Tengo recuerdos vanos de cuando comencé a recibir mis primeros regalos por el día de Los Reyes Magos, Navidad o por mi cumpleaños, siempre supe que era una niña rigurosa y que para saciar mis inquietudes de la edad no valían los juegos de cocina o las duras muñecas “María palito”. Yo aspiraba a convertirme en una mujer como mi madre, pero en una posición técnica muy distinta. Soy un modelo del 73, que di mis primeros pasos en el mundo bajo una crianza llena de tradiciones y creencias, para luego desarrollarme sola entre los avances digitales, el mundo cibernético y la era de la comunicación. Admito mis lagunas, pero valoro mis pretensiones de llegar a la cúspide de mis sueños. En realidad soy un cúmulo de hechos, situaciones e historias que ha dado como resultado una conversión donde las vivencias, el entorno y la sociedad han forjado una mujer que reconoce con orgullo que pertenece a un nuevo modelo de damas. Soy del equipo que ha asumido sus retos y va tras sus logros, pues hoy en día los roles del hombre proveedor y el del ama de casa a tiempo completo han caducado, para dar paso a mujeres pulpos, que combinamos tareas de madres, profesionales, emprendedoras, amigas, coaching, empresarias y súmele aquí muchos etcéterasÖ Pertenezco al grupo de fémeninas que maniobramos entre el tiempo y los compromisos para poco a poco ser parte del sistema socio-económico, como eje central de las transformaciones que hoy presenta nuestra sociedad a nivel cultural, social, económico y familiar. No estoy diciendo que el hombre no asume su responsabilidad. Estoy reconociendo que las mujeres de este tiempo somos seres diferentes de posicionamiento y liderazgo, capaz de tambalear el mundo que por años ha sido encabezado por el sexo masculino. Puedo hacer un alto aquí y mencionar a decenas de mujeres destacadas e inspiradoras de vida, sin embargo busco resaltar el ahora, con nuestra participación masiva en la fuerza laboral, que si bien es cierto que ha transformado la vida familiar, también vale aceptar que, hemos podido lidiar con todo. Nuestros aportes al sistema económico y al desarrollo nacional han contribuido en todas las áreas y los hechos son tangibles. Mi felicitaciones a todas las mujeres que poseemos autonomía emocional, profesional y económica, somos parte de la verdadera revolución social del mundo. ¡Feliz Día de las Madres! Con la gracia de Dios hasta la próxima semana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *