Nuestros pensamientos deciden el sonido que llevamos dentro

Ana Mercy Otáñez
Santo Domingo

Durante mucho tiempo hemos oído o leído a grandes filósofos afirmar sobre la importancia de lo que pensamos y el valor que tienen los mismos en nuestro desarrollo como seres humanos. Son nuestros pensamientos lo que nos definen y nos inducen a actuar. De ellos dependen nuestro comportamiento y la valoración que tenemos sobre nosotros mismos, nuestra felicidad y nuestra estabilidad emocional. Siempre he tenido eso claro, pero ha sido en los últimos cinco meses que esta teoría me ha hecho reordenar mis pensamientos, dándole otro sentido a mi vida. Entonces, vivir es una prioridad que no dejo para más tarde, vivo el hoy que me muestra el presente en una risa a carcajada, en lágrimas de dolor o recuerdos, en la música que me hace mover el cuerpo y en el amor que me estremece.

Pensar y sentir
Hace mucho tiempo que decidí ser una persona positiva ante cualquier adversidad, porque cuando las pruebas te acechan tus pensamientos se convierten en energía negativa, que fluye hasta dominarte, sientes que algo te presiona y te empuja hacia el dolor, la ira, la soledad y la depresión. ¡Lo he vivido todo! De la alegría al dolor y viceversa. He perdido a mi madre, a mi primera hija, he tenido parejas que me han dejado, hay vivos que para mí están muertos, he perdido amigos y familiares, he caído al fondo del pozo, y aun así, sigo siendo vivaracha, atrevida, expresiva y arriesgada. (Ponga aquí lo que usted piensa). Ahora, también soy bohemia, porque cada quien debe elegir la música que toque armónicamente su alma y suene rítmicamente acorde con sus pensamientos, entonces todos podrán disfrutar la persona que eres hacia afuera.

No piense tanto
El día tiene 24 horas y nosotros dejamos de ser felices por vivir calculando y obteniendo mentalmente los resultados que queremos de nosotros mismos y de otras personas, pero solo existen en nuestra mente, porque no actuamos. Eso es perder tiempo. Haga un examen de consciencia y descubrirá cuanto usted le dedica de su día a pensamientos estúpidos, sin sentido y que solo existen en su corazón roto, que aparenta estar bien y le da cabida a la amargura. Es de forma casi automática que nuestros pensamientos negativos nos incitan a proceder en contra de… De ahí nacen los juicios cargados de valor, las críticas, la falsedad y desaliento sobre nosotros mismos y sobre los demás.

Mejora lo que piensas
Dime lo que piensas y te diré quien eres. Tuve una jefa a la que dejé de valorar cuando la escuché hablar de su madre, quizás me precipité, pero sus fotos me decían otra cosa, entonces entendí que todo depende de cómo nos sentimos con nosotros mismos. Está en cada uno de nosotros mejorar nuestros pensamientos, debemos entrenar nuestra mente para aprender a ver lo positivo de cada cosa. Lo que pensamos construyen nuestra vida, debemos aprender a elígelos muy bien. “La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos”, dijo Marco Aurelio.

Con el poder de Dios nos leemos la próxima semana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *