El valor de los recuerdos

Ana Mercy Otáñez
amercy@gmail.com

Estoy aprendiendo a darle un mejor uso y valor a mis recuerdos. He asumido como un arte el compaginar instantes, ambientes, escenarios y costumbres con mi cotidianidad, con la intensión de reconstruirme. Ha sido bajo un acto de insurrección que he tomado la decisión de vivir el aquí y el ahora. He comenzado a reescribir mi historia, sin ser el final de un año, ni el comienzo de otro, porque soy de una generación en la que los legados marcan lo que somos, los ejemplos se convierten en nuestro norte y nuestras vidas están sustentadas en significativas creencias.

Los recuerdos
Es una habilidad saber utilizar los recuerdos positivos como arma de estabilidad y refugio de alegría, con la intensión de lograr la protección de nuestro pasado sin afectar nuestro presente. Los recuerdos son condimentos para nuestras emociones, para nuestras reacciones ante la adversidad, permitiéndonos revivir los momentos originales. Un recuerdo lleno de satisfacción puede devolvernos la tranquilidad, un buen repaso puede darnos paz interior o restáuranos cuando estamos rotos.

Vive lo que quieres recordar
Es difícil vivir sin las tradicionales preocupaciones sobre nuestro futuro, estas se convierten en una tortura, mientras que continuamos con las cargas del pasado sería como vivir encadenados, y así se nos escapa el presente. Sin embargo, estar bien solo depende de nosotros mismos, es un regalo divino que se consigue al aligerar la carga, aceptar y continuar. Debemos de alejarnos de las personas encerradas en lo que fueron, en lo que tuvieron, en lo que hicieron, porque son seres vacíos, estancados y sosos, que viven en apego, nostalgia y negatividad, y estas son cualidades se contagian.

El valor de los momentos
Los recuerdos son un archivo de lo que vivimos y que utilizamos de acuerdo a nuestras necesidades emocionales. La vorágine en la que estamos en estos tiempos no nos deja ver lo valioso de los momentos hasta que se convierten en recuerdos y por alguna razón lo echamos de menos. En el último mes miles de recuerdos hermosos se han convertido en mi sostén. La cosecha de mi memoria es lo que me ha permitido seguir adelante y sonreír, es un paso sencillo siempre y cuando encontremos la magia en cada instante, por lo que debemos vivir haciendo una colección de nuestros mejores momentos.

Para que sirven
Estudios de importantes universidades han demostrados que los recuerdos pueden ayudarnos a sentirnos menos solos, un buen recuerdo combate el aburrimiento y es un jarabe contra la ansiedad. Algunas investigaciones afirman que los recuerdos nos vuelven personas más cálidas, más generosas y más tolerantes, pero sobretodo más realistas. Los recuerdos son una forma de aferrarte a las cosas que amas, las cosas que eres, las cosas que no quieres perder. ¡Nadie escapa a los recuerdos!

Con el favor de Dios nos leemos la próxima semana.

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