¡Dios no tiene redes sociales!

Ana Mercy Otáñez
amercy@gmail.com

Dios no tiene redes sociales, ni usa WhatsApp. Revisando mis redes he llegado a la conclusión de que le hemos cambiado el sentido a las mismas. Esto en cuanto a la saturación de mensajes. Si bien es verdad que las redes nos permiten una rápida comunicación, al tiempo que nos acercan a las personas que tenemos lejos, también nos ayudan a tener una reacción inmediata ante un hecho. Estas, como fuentes de información, son geniales. Como vehículo de interacción entre nuestros familiares y amigos son excelentes, pero de ahí a convertir las redes y la mensajería directa en una saturación de mensajes insignificantes es extravagancia. Las redes sociales son personales y es nuestra responsabilidad el uso que les damos. Pero no debemos olvidar que todo en exceso hace daño. Yo, he optado por ser positiva, por ver el vaso medio lleno, por buscarle el lado bueno a cada cosa y eso me ha dado excelente resultado en mi vida y en lo que comparto en mis redes, porque nadie puede olvidar que somos lo que publicamosÖ Es usted quien opta por ser trágico, divertido, víctima, ser positivo o ser un ente motivador. Soy fiel creyente en Dios, no sé si el mío es igual al suyo, pero mi fidelidad y creencia no me dan derecho a agobiar a nadie, todo lo contrario, a respetarlo. Justo creo recordar que Dios no viene por las redes sociales y no perdona nuestros pecados por WhatsApp. Eso se logra dando rodilla o de la manera que usted desarrolle su intimidad con su Dios. La comunicación y relación con Dios es personal y directa… Nuestro culto no se basa en pregonar públicamente lo que hacemos, son “los fariseos”, dice la palabra, los que necesitan que los vean en los primeros lugares y en las plazas divulgando lo que hacen… Dios no necesita de esa publicidad, necesita compromiso de acciones nobles, desinteresadas y solidarias, aplicando con hechos lo que pregonamos en cadenas por las redes sociales, el correo y en mensajería directa… No debemos olvidar que: “Lo que haces con tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda”. ¡La fe, no es fanatismo! Usted puede utilizar decenas de canales para llevar el mensaje de la palabra de Dios, sin interrumpir, molestar o acosar con su religión. La Biblia es inspiración divina y a través de ella podemos conocer, estudiar y aprender sobre la vida y los sacrificios de Dios por nosotros… No soy quien para evaluar o juzgar la palabra, pero sí reconozco lo mucho que me ha servido y lo que he aprendido de ella. He visto, por ejemplo, cómo hay parábolas dichas o escritas hace miles de años que muy bien pueden aplicarse hoy. Muchos de sus pasajes son un mensaje claro de cómo debemos proceder y actuar, quienes lo cumplimos logramos la tranquilidad de nuestra conciencia. A muchos de nosotros la palabra de Dios nos ha servido para tener un norte pero Dios no tiene redes sociales, no usa WhatsApp. Hasta la próxima semana.

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